Intentar comprender el origen y el presente de la violencia en el fútbol en nuestro país es difícil, pero no imposible.
Profesionales en distintas disciplinas cercanas al deporte, o funcionarios del área, como Victor Hugo Morales, Felipe Sola, Eduardo Galeano, Enrique Macaya Marquez, Roberto Fontanarrosa, Mario Gallina, Alejandro Fabbri, Juan Pablo Varsky, Mariano Berges, o Angel Sanchez, entre otros, nos dan su esclarecedora opinión. Y arriesgan soluciones.
Escucharlos nos revela el doble error de pensar que grupos de inconformes sociales se ¨descargan¨ provocando desordenes, y que basta con aumentar y optimizar el accionar policial para controlarlos y terminar con la violencia.
Escucharlos nos introduce en un mundo mucho más complejo. Donde vemos como un entramado proceso, con factores políticos en juego, y con la activa participación de la dirigencia de los clubes, dan nacimiento a los barrabravas, no como un desprendimiento de los viejos y sufridos hinchas, sino como la cara visible, el brazo ejecutor de una “S.A.” dedicada, a cualquier precio, en cualquier lugar, en cualquier momento, a manejar la cara sucia del fútbol.
La historia reciente ya nos enseño que pretender combatir a la violencia con mas violencia no es el camino.
Los organismos responsables no ignoran la situación. Pero hay realmente voluntad para desarmar la VIOLENCIA EN EL FUTBOL S.A. ?